Aerotermia: cuánto consume, cuánto cuesta y qué tarifa elegir

El consumo eléctrico de la aerotermia no depende únicamente de la potencia indicada en la ficha del equipo. También influyen el aislamiento de la vivienda, el clima, la temperatura interior, el sistema de emisión, la producción de agua caliente sanitaria y la forma de controlar la instalación. Por eso, dos viviendas con una bomba de calor aerotérmica parecida pueden terminar con facturas muy diferentes.
La aerotermia utiliza electricidad para trasladar calor del aire exterior al interior. A diferencia de una resistencia, puede entregar varios kWh térmicos por cada kWh eléctrico consumido. Para estimar una temporada completa resulta más útil el rendimiento estacional, normalmente expresado mediante el SCOP, que un dato instantáneo medido en una condición concreta.
Cómo calcular el consumo eléctrico de la aerotermia
La estimación básica parte de la energía térmica que necesita la vivienda. Esta demanda incluye la calefacción y, cuando la misma instalación la produce, el agua caliente sanitaria. Después se divide entre el rendimiento estacional previsto:
Consumo eléctrico aproximado = demanda térmica anual ÷ SCOP
Si una vivienda necesita 10.000 kWh térmicos al año y la instalación trabaja con un SCOP medio de 3,5, el consumo eléctrico aproximado sería de 2.857 kWh. El resultado no debe interpretarse como una garantía: el SCOP real puede bajar si la casa pierde mucho calor, se exige una temperatura de impulsión elevada, entra con frecuencia la resistencia eléctrica de apoyo o el equipo está mal dimensionado.
| Ejemplo orientativo | Demanda térmica anual | SCOP supuesto | Consumo eléctrico estimado | Coste de energía a 0,18 €/kWh |
|---|---|---|---|---|
| Vivienda eficiente y clima suave | 6.000 kWh térmicos | 4,0 | 1.500 kWh | 270 € |
| Vivienda de demanda media | 10.000 kWh térmicos | 3,5 | 2.857 kWh | 514 € |
| Vivienda exigente o clima frío | 14.000 kWh térmicos | 3,0 | 4.667 kWh | 840 € |
Los importes de la tabla son ejemplos de cálculo, no precios actuales ni presupuestos de instalación. Solo reflejan el término de energía usando un precio hipotético de 0,18 €/kWh. La factura real también puede incluir potencia contratada, peajes, cargos, alquiler del contador, impuestos y posibles servicios adicionales. Para sustituir el precio de ejemplo por un dato de mercado puede consultar el precio actual de la luz, teniendo en cuenta que el precio mayorista no equivale por sí solo al coste final del contrato.
Qué factores hacen que la aerotermia consuma más
El aislamiento y la superficie climatizada. Una casa con pérdidas por cubierta, fachadas, ventanas o infiltraciones necesita reponer más calor durante más horas. Antes de comparar máquinas por potencia conviene estimar la carga térmica del edificio. Reducir pérdidas puede permitir instalar un equipo más ajustado y disminuir el consumo durante toda su vida útil.
La temperatura exterior. En una bomba de calor aire-agua, la eficiencia cambia con las condiciones exteriores. Durante los días más fríos el equipo debe trabajar con mayor esfuerzo y puede reducirse la cantidad de calor entregada por cada kWh eléctrico. El clima local y la temperatura de diseño son, por tanto, esenciales para dimensionar la instalación.
La temperatura de impulsión. Cuanto más caliente debe salir el agua hacia el suelo radiante, los fancoils o los radiadores, menor suele ser el rendimiento. El suelo radiante trabaja habitualmente con temperaturas moderadas y favorece la eficiencia. Los radiadores también pueden ser compatibles, pero es necesario comprobar su tamaño, la temperatura requerida y la potencia que entregan en las condiciones reales de trabajo.
El agua caliente sanitaria. El ACS añade consumo durante todo el año. El tamaño del depósito, el número de usuarios, los horarios y las pérdidas de acumulación modifican el resultado.
La resistencia de apoyo. Algunos sistemas incorporan una resistencia eléctrica para cubrir puntas de demanda, apoyar la producción de ACS o actuar en determinadas condiciones. Cuando entra en funcionamiento, su consumo se parece al de una resistencia convencional y puede generar picos elevados. Conviene revisar en el controlador cuántas horas trabaja y por qué se activa.
Para comparar estos factores con otros sistemas, la guía sobre consumo de calefacción eléctrica explica cómo cambian los kWh según la tecnología, las horas de uso y la eficiencia.
Aerotermia con radiadores: ¿consume mucho más?
La respuesta depende de la temperatura que necesiten los radiadores. Un modelo antiguo calculado para agua muy caliente puede entregar poca potencia a baja temperatura. En ese caso pueden ser necesarios radiadores mayores, emisores de baja temperatura, mejoras de aislamiento o un equipo preparado para trabajar a una impulsión superior.
No basta con que la máquina alcance esa temperatura: hay que saber con qué rendimiento lo hace. El estudio técnico debe comprobar las pérdidas de cada estancia, la potencia de los emisores y la curva de calefacción. Ajustar la temperatura del agua a las condiciones exteriores suele ser más eficiente que mantenerla alta y fija.
Qué potencia eléctrica contratar para una bomba de calor
La potencia térmica del equipo no es igual a la potencia eléctrica absorbida. Deben sumarse el compresor, la producción de ACS, una posible resistencia de apoyo y los aparatos que funcionen al mismo tiempo, como horno, vitrocerámica o cargador del coche.
Antes de subir la potencia contratada, conviene revisar los picos del contador inteligente y el consumo máximo indicado por el instalador. La guía sobre qué potencia de luz contratar explica cómo usar la simultaneidad y la curva de carga para evitar cortes sin pagar un término fijo excesivo.
Qué tarifa de luz suele encajar mejor con la aerotermia
No existe una única mejor tarifa de luz para aerotermia. La decisión depende de cuándo funciona el sistema, de la capacidad de desplazar consumo y de la importancia que tenga la estabilidad del presupuesto.
Precio fijo. Puede ser adecuado para quien busca previsibilidad y mantiene la calefacción muchas horas. Compare el precio de energía, la potencia, las cuotas, la duración del precio, la permanencia y los servicios añadidos, no solo el descuento inicial.
Precio indexado o dinámico. Puede encajar cuando hay inercia térmica, acumulación de ACS y un control capaz de desplazar parte del consumo. No se trata de apagar la calefacción en cada subida, sino de adelantar moderadamente el calor o el agua caliente sin perder confort. Conviene observar la tendencia reciente del precio eléctrico durante varios meses.
Tarifa con autoconsumo. Con placas solares puede programarse el ACS o parte de la climatización en las horas de producción. También deben compararse el precio de compra, la compensación de excedentes, las cuotas y la batería virtual. La guía sobre tarifa para placas y aerotermia analiza además la combinación con coche eléctrico.
Cómo reducir el coste sin perder confort
Una regulación estable suele ser más eficiente que los cambios bruscos. Con suelo radiante, apagar durante varias horas puede exigir después una recuperación intensa. Una consigna razonable, una curva climática ajustada y pequeñas reducciones nocturnas suelen funcionar mejor.
También ayuda programar el ACS, limitar la resistencia de apoyo y mantener filtros y unidad exterior. Si el consumo cambia, separe los kWh de calefacción, ACS y refrigeración con los datos del controlador para distinguir el efecto del clima de un problema de configuración.
Preguntas frecuentes sobre consumo y coste de la aerotermia
¿Cuánto consume la aerotermia al mes? No existe una cifra universal. La estimación más útil parte de la demanda térmica anual, la divide entre un SCOP realista y distribuye el resultado según el clima de cada mes.
¿La aerotermia es siempre más barata que el gas? No. Depende del rendimiento, los precios energéticos, el aislamiento, los costes fijos y la inversión. La comparación debe mantener el mismo nivel de confort e incluir todos los conceptos.
¿Conviene apagarla por la noche? Depende de la inercia. Con suelo radiante suele bastar una reducción moderada; con radiadores o fancoils la respuesta es más rápida. Debe evitarse una recuperación que active el apoyo eléctrico o exija una impulsión muy alta.
Conclusión: primero estime los kWh y después elija la tarifa
Para calcular el coste de la aerotermia, primero estime la demanda térmica de la vivienda y un rendimiento estacional coherente con el clima, los emisores y la temperatura de impulsión. Después convierta el resultado en euros con las condiciones completas de la tarifa. Finalmente, revise la potencia contratada y compruebe si el control permite desplazar ACS o parte de la calefacción a periodos más favorables. Esta secuencia evita elegir una tarifa atractiva sobre el papel que no encaja con el funcionamiento real de la instalación.






