Cómo cargar un coche eléctrico en casa: coste, potencia y horas baratas

Cargar un coche eléctrico en casa suele ser la forma más cómoda de recuperar la energía utilizada. El coste depende del consumo del vehículo, la energía necesaria, las pérdidas de recarga, el precio por kWh y la potencia disponible. Elegir un equipo muy potente no siempre reduce el gasto y aumentar la potencia contratada sin necesidad puede encarecer la factura todo el año.
La instalación debe dimensionarse según los kilómetros habituales y el tiempo que el coche permanece aparcado. Después, conviene programar la carga para los periodos económicos. Puedes revisar las horas más baratas de luz hoy y consultar los precios de mañana antes de dejar el vehículo conectado.
Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa
El cálculo básico es sencillo: hay que multiplicar la energía tomada de la red por el precio aplicable a cada kWh. No conviene usar directamente la capacidad total de la batería, porque normalmente no se carga desde el 0 % hasta el 100 %. Además, durante el proceso existen pérdidas en el cargador, el cableado, la electrónica del vehículo y la climatización de la batería.
Coste de recarga = energía tomada de la red en kWh × precio de la electricidad en €/kWh.
Por ejemplo, un coche con batería de 60 kWh que pasa del 20 % al 80 % almacena 36 kWh. Si necesita tomar unos 40 kWh de la red, el coste sería de 4,80 € a 0,12 €/kWh, 8 € a 0,20 €/kWh o 12 € a 0,30 €/kWh. Son ejemplos, no precios actuales, y representan principalmente el término variable de energía.
| Ejemplo de recarga | Energía de red | Precio de ejemplo | Coste estimado |
|---|---|---|---|
| Carga parcial corta | 10 kWh | 0,20 €/kWh | 2,00 € |
| Uso diario moderado | 20 kWh | 0,20 €/kWh | 4,00 € |
| Carga amplia | 40 kWh | 0,20 €/kWh | 8,00 € |
| Carga amplia en hora más cara | 40 kWh | 0,30 €/kWh | 12,00 € |
Calcular la energía necesaria según los kilómetros
Para estimar el gasto diario es más útil partir de la distancia recorrida que del tamaño completo de la batería. La fórmula es: kilómetros recorridos × consumo del vehículo en kWh/100 km ÷ 100. Después se añade un margen por las pérdidas de la recarga.
Un vehículo que consume 17 kWh/100 km y recorre 50 km al día necesita almacenar unos 8,5 kWh. Si se aplica un margen orientativo del 10 % por pérdidas, tomará cerca de 9,4 kWh de la red. Con un cargador de 3,7 kW, esa energía puede recuperarse en unas dos horas y media. Este ejemplo muestra por qué muchos conductores no necesitan cargar toda la batería cada noche ni instalar la potencia máxima disponible.
Qué potencia necesita un cargador de coche eléctrico en casa
La potencia determina principalmente la velocidad de recarga, no el consumo energético total. Para elegirla hay que comparar cuatro límites: la instalación eléctrica de la vivienda, la potencia contratada, la potencia máxima del wallbox y la potencia de carga en corriente alterna que admite el propio coche. La recarga funcionará al menor de esos valores.
| Potencia de recarga | Tiempo ideal para 40 kWh | Uso habitual |
|---|---|---|
| 2,3 kW | 17 h 25 min | Recarga lenta u ocasional. No sustituye una instalación dedicada y revisada para uso continuado. |
| 3,7 kW | 10 h 50 min | Suele encajar cuando el coche permanece toda la noche aparcado y el kilometraje diario es moderado. |
| 7,4 kW | 5 h 25 min | Recarga doméstica más rápida en instalación monofásica, condicionada por el cableado, el cargador y la potencia disponible. |
| 11 kW | 3 h 40 min | Requiere normalmente suministro trifásico y que el vehículo acepte esa potencia en corriente alterna. |
Los tiempos son teóricos y se calculan dividiendo 40 kWh entre la potencia. En la práctica pueden aumentar por pérdidas, temperatura, límites del vehículo, gestión dinámica de potencia o reducción de velocidad cerca del final de la carga.
Tiempo estimado para añadir 40 kWh
¿Hace falta aumentar la potencia contratada?
No necesariamente. Antes de modificar el contrato hay que revisar la potencia máxima utilizada en la vivienda, los aparatos que funcionan mientras se carga el coche y el tiempo disponible hasta la siguiente salida. Un wallbox con control dinámico puede medir el consumo de la casa y reducir temporalmente la recarga cuando se encienden la vitrocerámica, el horno, el termo o el aire acondicionado. Cuando baja el consumo doméstico, el cargador vuelve a aumentar su potencia.
Esta gestión puede evitar cortes por exceso de demanda y permitir mantener la potencia actual. También es posible contratar potencias diferentes en punta y valle para disponer de más capacidad por la noche. Antes de cambiarla, conviene revisar qué potencia de luz contratar a partir de los máximos reales y la simultaneidad de los equipos.
Cuáles son las mejores horas para cargar el coche
En suministros domésticos con peaje 2.0TD, el periodo valle de energía comprende normalmente de 00:00 a 08:00 de lunes a viernes y todas las horas de sábados, domingos y festivos nacionales. Las franjas exactas y su relación con el resto del día se explican en la guía de horas punta, llano y valle.
Sin embargo, “hora valle” no siempre significa que será la hora más barata en cualquier contrato. En una tarifa fija con discriminación horaria, el precio puede estar definido por periodos. En una tarifa indexada, la energía sigue la evolución del mercado y puede haber diferencias importantes incluso dentro de la madrugada. Por eso resulta útil que el cargador o el vehículo permitan programar una hora de inicio y, cuando sea posible, seleccionar automáticamente los intervalos más económicos.
Instalar un cargador en vivienda unifamiliar o garaje comunitario
La instalación debe usar un circuito dedicado y cumplir la normativa de baja tensión aplicable, incluida la ITC-BT-52. Un instalador autorizado debe comprobar el cuadro, el cableado, la distancia hasta la plaza, la puesta a tierra y las protecciones. Un enchufe doméstico puede servir para usos puntuales con un equipo adecuado, pero no debería ser la solución habitual sin verificar el circuito.
En un garaje comunitario, un punto privado en una plaza individual requiere comunicación previa a la comunidad. El interesado asume la instalación y la electricidad consumida. La conexión puede partir del contador de la vivienda, usar un suministro independiente o integrarse en una infraestructura común con medición individual.
El precio de instalar un cargador depende también de los metros de cable, canalizaciones, protecciones, adaptación del cuadro, gestión dinámica y obra civil. Conviene pedir presupuestos que separen equipo, instalación y trabajos adicionales. Las ayudas públicas cambian por convocatoria y territorio, por lo que deben comprobarse antes de calcular el coste definitivo.
Qué debe tener un cargador doméstico
Las funciones más útiles suelen ser la programación horaria, el ajuste de potencia y el balanceo dinámico. La aplicación móvil, el registro de kWh o la integración solar aportan comodidad, pero no sustituyen una instalación bien dimensionada.
También hay que comprobar el tipo de cable y conector, si el equipo estará en interior o exterior y si permite limitar la corriente. Con autoconsumo, algunos wallbox pueden priorizar excedentes solares, siempre que el coche esté disponible durante las horas de producción.
Tarifa fija o indexada para la recarga doméstica
Una tarifa fija facilita prever el coste por kWh, siempre que se revisen periodos y cuotas. Una tarifa indexada permite aprovechar horas con precios bajos, pero exige aceptar variaciones y comprobar el margen de la comercializadora.
La elección debe hacerse con el consumo total de la vivienda, no solo con el coche. Si el hogar combina autoconsumo, climatización eléctrica y movilidad, la potencia simultánea, la compensación de excedentes y la programación adquieren más importancia que un único precio anunciado. En ese caso resulta útil comparar una tarifa para placas, aerotermia y coche eléctrico desde una perspectiva conjunta.
Conclusión: cargar más despacio puede ser suficiente
Para cargar un coche eléctrico en casa no siempre hace falta el wallbox más potente ni aumentar inmediatamente la potencia contratada. Primero calcula los kWh que debes reponer según tus kilómetros diarios. Después divide esa energía entre las horas que el coche pasa aparcado y elige una potencia que complete la carga con margen. Finalmente, programa el equipo para los periodos económicos y revisa el coste real de energía, potencia y cuotas.
Una instalación dedicada y preparada por un profesional ofrece más seguridad y control. Con balanceo dinámico y programación horaria, una potencia moderada puede cubrir el uso diario y evitar que la recarga coincida con los mayores consumos de la vivienda.






